domingo, 2 de noviembre de 2008

Esa Eterna Dualidad ...

Cada etapa de la mujer viene acompañada de cambios y creo que uno de los mas significativos es el de ser madre. Es el momento en que el cuerpo y creo particularmente que la también la mente se transforman. Y es en esta instancia que se empieza a librar una batalla interna entre el ser mujer y el convertirse en madre; como si ambas no pudieran convivir juntas dentro del mismo cuerpo. Una y otra luchan desesperadamente por ocupar el podio sin entender que no hay guerra que desatar ni victoria para ninguna de las dos.
Se puede ser madre y mujer y dejar que ambas fluyan naturalmente en nuestro cuerpo. Que cada una ocupe su lugar y lo sepa explotar con el mejor de los provechos; es que acaso una madre no puede ser una mujer sexy y atractiva ???

Es cierto que en nuestra cultura las madres tienden a ser personas cargadas de bolsos de pañales, mamaderas y chupetes y que esa imagen poco coincide con la de una mujer recién salida de la peluquería y luciendo ropas a la moda.
Solemos engordar en los nueve meses de embarazo, por razones obvias vamos a evitar hablar específicamente en peso, ya que cada cuerpo es distinto y cada cual engorda como puede, como quiere o como la deja su obstetra, verdad ??? Nuestra bonita panza y nuestro amor interno justifican los kilos de mas que llevamos con orgullo en todo este tiempo... y entonces el parto !!! y comprobamos que todos esos kilos no eran bebe ni liquido ni nada parecido que pudiera quedarse en la sala de partos en vez de acompañarnos en nuestro abdomen, muslos y piernas. Descubrimos con horror que todos los antojos se han convertido magicamente en kilos.
Por suerte, nos avisan que solo son depósitos de grasa y que se irán progresivamente durante el amamantamiento.
En esta nueva etapa nos descubrimos con unos pechos enormes que poco tienen de atractivo, agregamos un par de kilos que todavía están dando vueltas por el cuerpo, le ponemos un poquito de cansancio, una pizca de algún dolorcito por el parto y ya esta: tenemos una nueva mama. Claro, en nuestra cabeza ese chip todavía compite con el anterior, el de mujer, que tiende mas a estar en forma, arreglada y por lo general con algunas horas mas de sueño .
Frenemos acá porque esto podría continuar.
Vayamos " LENTO ".

Disfrutemos cada etapa, aun con esas cositas que nos molestan ( cositas = kilos ). Seamos unas mamas fuertes, usemos esas fuerzas para nuestros hijos, para levantarlos con seguridad y firmeza, si estuviéramos muy flacas nuestro cuerpo no soportaría las necesidades diarias de nuestros bebes, nos cansaríamos pronto y no podríamos seguir sus ritmos. Seguramente los demás no nos ven como nosotras creemos. Seguramente nuestras parejas no ven tan evidentes esas cositas y aunque no lo creamos les importan mucho menos que a nosotras.
Tiempo al tiempo, sin prisa pero sin pausa, con ganas de estar mas lindas cada día, para nosotras, para ellos y para nuestros hijos, - perdón, me retracto - para nosotras.

Para ellos y para nuestros hijos somos la mejor y mas linda MAMA-MUJER del mundo... o me equivoco ???


Mónica

10 comentarios:

Laia dijo...

Moni tienes toda la razón todas las secuelas físicas del embarazo se olvidan con la presencia de nuestros hijos, y si ellos nos ven maravillosas seamos como seamos, pero nosotras (yo incluida) tendemos a dramatizar.

Yo creo que la vida de mama no esta reñida con ser mujer, estar guapa, sexy... y hacer actividades distintas el cuidado de nuestros hijos. Yo trabajo hasta la hora de comer (faceta de mujer) y paso las tardes con Aitana (faceta de mama). Con un poco de coordinación todo es posible, aunque si es cierto que acabo cansada y muchas veces protestando. Al final del día sopeso y al final siempre lego a la misma conclusión: ME COMPENSA.

¿Que dices que te paso con mi blog? No puedes entrar?? Si tienes cualquier problema avisame.

Muchos besos

juli dijo...

Moni:
Cuántas verdades encierra tu post, creo ue es inevitable esa puja entre mamá-mujer / mujer-mamá....es innegable que el tiempo para nosotras es casi nulo (salvo las horas en las que estás laburando...pero estás LABURANDO) y que todo el tiempo que una tenía para pensar en una ahora lo ocupa otra persona...perso es genial!, tener un hijo es eso, correrse del centro, no por obligación, sino por decantación, es un proceso natural, fluye.....ojalá que con los kilos fluya también no?!

Besos!

KL@U dijo...

HOLA MONI QUE SABIAS PALABRAS,ES TAN COMPLICADO A VECES PARA NOSOTRAS LAS MUJERES CREERNOS MULTIFACETICAS....

PERO COMO DECIS TIEMPO AL TIEMPO Y A DISFRUTAR DE CADA MOMENTO QUE ES UNICO E IRREPETILE!

BUENA SEMANA Y TE ESPERO EN EL BLOG!

Johana dijo...

Me encanto Monica, de verdad me super encanto tu post.
Que realidades!! que eterna dualidad!!
Recuerdo una noche en que fuimos a cenar fuera con toda mi familia y como la bebe estaba tan chiquita al parecer no estaba a gusto, no se que era, pero simplemente llego a la casa se tranquilizo, estaba sobre estimulada entre la gente al parecer.
El caso es que tuvimos que irnos mi esposo, la bebe y yo antes de que sirvieran la cena..me moria de hambre y antojo y deseos de compartir ocn mi famlia por que vivo lejos de ellos..pero no..tuve que olvidarme de eso y pensar en la bebe.
Cuando llegue a la casa me corrian las lagrimas..y mi esposo me dice ...pero por que lloras si ya la bebe se calmo? y le respondi.."Lloro por que es dificil morir a mi misma" "Morir a la mujer y parir a la madre...cuando la mujer queria quedarse a cenar y compartir en familia"
Un poco largo el comentario..uppsss

Un abrazo,

Mamás y Embarazadas Famosas dijo...

Hermoso lo que pusiste, aun mi bebé no me ve como la mujer mas linda ni la mejor (el guacho la prefiere a mi mamá!!!) pero bueno ya será...

Y si, aun luchando para llegar a mis 45 kilos, por suerte ya ando en 48/49...

Besitos...

Verónica dijo...

MOni, me encantó este post. Tan necesario que vayamos lento con cada cambio, con el tiempo para acomodarnos, con las exigencias que le ponemos a nuestro cuerpo.
Corremos, nos colgamos del ritmo de un afuera que se impone, de un adentro que autoexige...Y es cierto ellos nos ven las más lindas. Sin correr, nos iremos viendo lindas nosotras también, vamos llegando, pero me encantó esto de los tiempos...
Lindo.
Besote y buena semana.
vero

Realmarce dijo...

Cuando Cata, mi hija mayor que ahora tiene 12, tenia 6 años me miro a los ojos y me dijo: vos no sos como las demas madres.
Yo me senti muy orgullosa porque lo considere un elogio. Estaba separada hacia varios años y siempre nos bancamos solas.
Entonces aclaro: vos tenes los dientes torcidos, la cara fea...
Y bueno, igual somos madres, no?

Marina dijo...

Calro que no te equivocas... para ellos somos hermosas, aunque nosotras nos sintamos un monstruo...
Tenemos que pensar que todo pasa, que son etapas, que podemos ser las dos cosas... en una etapa tendrá prioridad la mamá y en otra la mujer...
Muy lindo tu post... consuela saber que a todas nos pasa lo mismo!!
Besotes

XIMENA IANANTUONI dijo...

Moni qué bueno todo lo que decís, me hace bien, justo que el tema anduvo rondando en mi estos días, sabés que me acordé de uno de tus primeros posteos con ese relato de las sirenas... buenísimo, besote

Somos tres dijo...

Que lindo lo que escribiste! ojala siempre podamos verlo de esa manera y que esas "cositas" no nos compliquen la vida...tu post me da ganas...de estar bien...de ponerle importancia a lo que vale la pena...
Gracias!